Y sigo sin entender nada pero da igual

Hoy hace ya unos años, un susodicho fue parido. Los médicos habían predicho que nacería una semana antes, pero en un inesperado giro de los acontecimientos (plot twist para los modernos), el que iba a ser Virgo nació Libra. Y así el destino de este personaje cambió para siempre.

Desde entonces ha ido tratando de obtener respuestas, para llegar a la conclusión de que lo más interesante son las preguntas.

¿Y qué toca hacer hoy? Otros años, llegada esta fecha publicaba algo en lo que había estado trabajando, sin embargo este año no tengo nada que enseñar. Así que habrá que inventar una nueva tradición. ¡Escuchemos canciones de Monty Python todos juntos!

Quizá este año haya sido uno en los que más haya crecido personalmente. Para ser sinceros, al cumplir años el año anterior creía que este sería mi año definitivo con las mujeres. No ha sido así, aunque por el camino he ido recopilando anécdotas que solo mis más íntimos amigos conocen y que el resto de la humanidad no conocerá hasta que me aproxime a mi lecho de muerte. Sin embargo, ahora mismo no me parece algo tan importante. Quizá la clave sea dejarle de dar la importancia que le estaba dando antes. Creo que he leído a Feynman en el mejor momento que podía de mi vida, y ha supuesto una enorme influencia en mí.

Entrar en la asociación BEST, sin apenas saber mucho de ella, ha sido una de las cosas que más me ha cambiado: en mi manera de ver el mundo, en mi manera de relacionarme con la gente. Todavía tengo mucho por disfrutar de esta aventura, he conocido a multitud de gente. Curiosamente quedé por primera vez con ellos un 24 de septiembre, aunque las copas se alargaron hasta ya el día 25, mi cumpleaños. Qué curioso todo ¿verdad?

 

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